Organismo Evaluador ISO/IEC 17024: una oportunidad para universidades y centros de formación
¿Tu universidad, centro de formación o empresa capacita personas y quiere ofrecer certificaciones profesionales con mayor valor? El reconocimiento como Organismo Evaluador permite a instituciones públicas y privadas aplicar procesos de evaluación de competencias conforme a esquemas certificados bajo ISO/IEC 17024. Este modelo fortalece la propuesta de valor educativa y permite desarrollar nuevos esquemas alineados a necesidades del sector productivo. Qué es un Organismo EvaluadorUn Organismo Evaluador es una institución reconocida para aplicar procesos de evaluación de competencias conforme a esquemas de certificación definidos. Su función principal es evaluar, con imparcialidad y trazabilidad, si una persona cuenta con los conocimientos, habilidades y destrezas necesarias para desempeñar una actividad profesional específica. En el modelo de American Big Certifications, el Organismo Evaluador opera bajo esquemas certificados conforme a la norma ISO/IEC 17024:2012, enfocada en la certificación de personas. Esto significa que el centro no es la empresa como sistema de gestión, sino la persona candidata y la evidencia que demuestra su competencia. Un Organismo Evaluador puede convertirse en una extensión técnica y operativa para acercar certificaciones profesionales a estudiantes, colaboradores, egresados, sectores productivos o comunidades específicas. Su papel no es únicamente aplicar evaluaciones, sino contribuir a que más personas puedan acceder a procesos de certificación con validez, estructura y reconocimiento. En el catálogo de ABC se explica que American Big Certifications reconoce a instituciones públicas y privadas como Organismos Evaluadores, habilitándolas para aplicar procesos de evaluación de competencias conforme a sus esquemas certificados bajo ISO/IEC 17024:2012. En términos simples, un Organismo Evaluador ayuda a responder esta pregunta: ¿La persona puede demostrar, mediante evidencias objetivas, que cuenta con las competencias necesarias para ejercer una actividad profesional? Instituciones que pueden participarEl reconocimiento como Organismo Evaluador está dirigido a instituciones que tienen capacidad técnica, operativa o formativa para participar en procesos de evaluación de competencias. Pueden participar organizaciones que ya capacitan personas, desarrollan talento, imparten programas educativos o tienen relación directa con sectores productivos que requieren certificación profesional. Entre las instituciones que pueden participar se encuentran:
El catálogo de ABC señala que este programa permite a universidades, centros de formación y empresas fortalecer su propuesta de valor, ofreciendo certificaciones profesionales con validez oficial e impacto laboral real. Para una universidad, ser Organismo Evaluador puede representar una forma de ampliar los servicios para estudiantes y egresados. Para una empresa, puede ser una estrategia para profesionalizar a su personal. Para un centro de formación, puede convertirse en una nueva línea de valor vinculada con certificación profesional. La clave es que la institución no solo capacite, sino que pueda participar en un proceso más robusto: preparar, evaluar y vincular el aprendizaje con certificaciones reconocidas. Ruta de reconocimientoEl proceso para ser reconocido como Organismo Evaluador sigue una ruta ordenada, diseñada para asegurar que la institución cuente con condiciones mínimas de operación, claridad documental y compromiso ético. De acuerdo con el catálogo de ABC, la ruta de reconocimiento de Organismo Evaluador incluye seis pasos principales: solicitud de reconocimiento, armado del expediente, firma de documentos éticos y de confidencialidad, firma de contrato, certificación de evaluadores y emisión del reconocimiento. 1. Solicitud de reconocimiento y propuesta de serviciosEl primer paso consiste en que la institución manifieste su interés en ser reconocida como Organismo Evaluador. En esta etapa se revisa la propuesta de servicios, el perfil de la institución y la relación que puede tener con los esquemas de certificación disponibles. Aquí es importante definir:
2. Armado del expediente de registroDespués se integra el expediente de registro. Este expediente permite documentar la información institucional, operativa y técnica necesaria para formalizar el proceso. La integración documental es clave porque da trazabilidad al reconocimiento y permite ordenar responsabilidades, alcance y condiciones de operación. 3. Firma de conflicto de interés, confidencialidad y código de éticaUn Organismo Evaluador debe operar bajo principios de imparcialidad, confidencialidad y ética. Por eso, dentro de la ruta se contempla la firma de documentos relacionados con conflicto de interés, confidencialidad de la información y código de ética. Esta etapa protege la integridad del proceso de evaluación y ayuda a separar intereses que puedan afectar la objetividad de las decisiones. 4. Firma del contratoUna vez revisada la información y los compromisos institucionales, se formaliza la relación mediante contrato. Este paso define obligaciones, responsabilidades y condiciones para operar como Organismo Evaluador reconocido. 5. Certificación de evaluadoresEl personal que participará en los procesos de evaluación debe contar con la preparación y certificación correspondiente. La certificación de evaluadores es fundamental porque garantiza que quienes aplican evaluaciones comprendan el esquema, los criterios, las evidencias y la forma correcta de emitir juicios objetivos. 6. Emisión del reconocimientoFinalmente, una vez cubiertos los requisitos, se emite el reconocimiento como Organismo Evaluador. A partir de ese momento, la institución puede aplicar procesos de evaluación de competencias conforme a los esquemas certificados de ABC bajo ISO/IEC 17024:2012. Beneficios estratégicosConvertirse en Organismo Evaluador puede generar beneficios importantes para instituciones educativas, centros de formación, empresas y organizaciones con enfoque en desarrollo profesional. El beneficio más visible es la posibilidad de ofrecer certificaciones profesionales con impacto laboral real. Sin embargo, el valor estratégico va más allá: permite fortalecer la propuesta institucional, diferenciarse en el mercado y crear nuevas oportunidades de vinculación con sectores productivos. Entre los principales beneficios se encuentran:
El catálogo de ABC también señala que, además del reconocimiento, las instituciones pueden solicitar y desarrollar en conjunto con American Big Certifications nuevos esquemas de certificación adaptados a las necesidades del sector productivo, fortaleciendo la pertinencia de su oferta formativa. Para una universidad, esto puede significar egresados con mayor respaldo profesional. Para una empresa, colaboradores evaluados y certificados. Para un centro de capacitación, una oferta más competitiva. Para el sector productivo, perfiles más pertinentes y alineados a necesidades reales. En síntesis, ser Organismo Evaluador permite pasar de capacitar personas a certificar competencias profesionales con estructura, trazabilidad y reconocimiento. ¿Tu institución quiere fortalecer su propuesta de valor y ofrecer certificaciones profesionales con impacto laboral real? |